Cierra los ojos un segundo y acuérdate de ese maestro que dejó una bonita huella en tu corazón
Esa sensación tan agradable que acabas de recordar es la aspiración de este proyecto.
Durante los primeros años de vida, los niños son como esponjas. Y la manera en que interiorizan lo que ven y escuchan es fundamental para moldear su personalidad. Para ayudarles a descubrir el mundo de forma positiva, necesitan unos cuidadores seguros, estables y cariñosos que les brinden un ambiente lleno de amor y confianza.
En otras palabras, para encargarse de la educación de los niños no vale cualquiera.
Por eso, cada persona que forma parte de este equipo ha sido elegida con mimo.
En Purrusquiños te esperan profesionales riquiños que comparten mi pasión (Sebas al teclado) por este proyecto y me acompañan en cada una de mis ocurrencias ;)
Y si has llegado hasta aquí, quiero que sepas algo: este proyecto palpita con el corazón de un padre y su hijo:
❝ Matías, este proyecto es para ti, fruto del inmenso amor que puse en cada paso.
En los momentos difíciles, fuiste mi luz, recordándome siempre la razón de todo.
Aunque no estés aquí cada día, este lugar es y siempre será nuestro "recunchiño", un refugio lleno de amor y aprendizaje.
Lo que empezó como una ludoteca hoy es una escuela infantil, pero la esencia sigue intacta. Purrusquiños nació para ti y para todos los peques que, como tú, merecen crecer rodeados de cariño, respeto y magia.
Este sueño sigue creciendo, y en cada peque que entra por la puerta, en cada risa y mirada curiosa, sé que sigue latiendo ese amor que nos trajo hasta aquí.
Con todo mi amor,
Tu papá, Sebastián Castiñeiras ❞
Purrusquiños se apoya en cuatro pilares esenciales: respeto, bienestar, juego y seguridad.
Más que una escuela, somos una familia. Así imaginé Purrusquiños desde el principio.
Nos apasiona lo que hacemos y estamos comprometidos en ofrecer la mejor experiencia de aprendizaje
¿Recuerdas ese mundo de ilusión y fantasía con el que soñaba Disney?
En Purrusquiños recreamos nuestra propia versión cada día, a través de las propuestas de juego que ingeniamos.
Un día nuestros peques pueden ir al circo y al siguiente estar en el espacio, explorando las estrellas.